Imagínate que estás viendo a una tía masturbándose por webcam y de repente aparece la mano de un tío que se entierra en el coño de la chica y le empieza a hacer un fisting en toda regla, lo que se traduce en meterle la mano hasta la muñeca. Pues esto es lo que aparece en el vídeo, pero voy a comentar un poco sobre la susodicha práctica.
Este tipo de masturbación no recomendada para el día a día si no se quiere quedar una con el coño abierto como una boca de Metro, es muy placentera si no se hace de ella una rutina. El sentir en un momento dado un buen puño clavándose bien dentro de ti, proporcionándote un leve dolor y mucho placer, es brutal.
